
El historiador ofreció ayer una charla en el Ridea sobre el papel como reina de Juana la Loca.
Experto en historia medieval y más concretamente en la del reino de Castilla, Miguel Angel Ladero llegó ayer a Asturias para ofrecer una conferencia en el Ridea en torno a Doña Juana de Castilla: princesa y reina , inscrita en ciclo de conferencias sobre el papel de la mujer en la sucesión de la corona organizado por la Fundación Hidrocantábrico.
Antes de la charla, Ladero opinió sobre algunas cuestiones de actualidad a la luz de su visión de historiador. En este sentido, y respecto a las reformas de estatutos de autonomía, apostó por "mantener un concepto de nación único y referido a España" sin tener por qué poner en cuestión "las peculiaridades culturales" de, por ejemplo, Cataluña.
Ladero se había manifestado escéptico en anteriores ocasiones respecto a la, en su opinión, equivocada visión de una idílica convivencia entre tres culturas --cristiana, musulmana y judía-- en determinados momentos de la Edad Media española. "Voy contra todos los tópicos porque ni siquiera pienso que hubiera tres culturas sino dos: la cristiana y la musulmana; los de religión judía participaban de la cultural hispanomusulmana o de los distintos reinos cristianos".
Ladero destacó que, más bien, las distintas religiones coexistieron pero nunca tuvieron un régimen jurídico común, ni nunca se permitieron matrimonios mixtos, "la pertenencia a una comunidad venía marcada por la fe religiosa y, quien no participaba de ella, se situaba en los márgenes".
Leyenda o no, serviría esta coexistencia como modelo en una sociedad multicultural como la del presente? "En en modelo que debe construirse se debe optar por uno de integración religioso político, como hay en muchos países musulmanes, o el europeo de separación que no admite un régimen basado en la religión, y esto no admite términos medios", apuntó.
JUANA LA LOCA
El largo reinado y los problemas psicológicos de Juana de Castilla la convirtieron en un personaje especialmente atractivo para el cine y la literatura. El personaje real, según Ladero, "era como infanta una persona activa, dotada de una inteligencia viva y al volver de Flandes, en 1502, ya tenía problemas de salud mental".
Qué pasó en Flandes, donde Juana conoció y se enamoró hasta la obsesión de Felipe el Hermoso? "Es un misterio si los problemas psíquicos eran genéticos o inducidos. Su reclusión en Tordesillas no debió contribuir mucho a su equilibrio". Lo que sí favoreció fue a su hijo, el futuro emperador Carlos I, ante las pretensiones de los comuneros.