
El religioso navarro José María Lecea, elegido Superior General de los Padres Escolapios en julio de 2003, ha visitado Logroño durante los últimos dos días, manteniendo distintos encuentros con el claustro de profesores y los alumnos del colegio que regenta esta orden para conocer de primera mano la realidad. Lecea aprovechó ayer para defender la religión como asignatura evaluable en la escuela pública y criticar la ley del matrimonio homosexual. «Las cosas que son diferentes se deben tratar de forma diferente», declaró en conversación con este periódico.
Lecea cree que «hay que dar pasos más decididos para plantear la educación como un servicio a la sociedad y abandonar este campo como si lo fuera de competencias que se enfrentan muchas veces para ver quién tiene mas poder». Por encima de cualquier otra consideración, opina que «asegurar una educación de calidad y en el sentido integral a las nuevas generaciones es garantizar el futuro a la sociedad» y señala, a continuación, que actualmente «no se invierte todo lo que se tiene que invertir para que la educación sea de calidad».
En este sentido, el Superior de los Escolapios destaca que «decir que en la escuela pública no debe entrar la religión es un fallo y esto hay que repensarlo con tranquilidad, porque la dimensión religiosa forma parte de la personalidad compleja del hombre». «En algunos ambientes vaticanos he observado preocupación por algunas cosas que están pasando en España», reconoce antes de afirmar que parece que el Gobierno socialista intenta «desmontar estructuras de nuestra sociedad con una rapidez inusitada». «Hay bastante intolerancia todavía y se crean crispaciones sociales».