domingo, 26 de marzo de 2006
Obispo Secretario General de la Conferencia Episcopal, Mons. Cristián Contreras Villarroel, afirma que en el fondo está la discusión científica acerca de su carácter abortivo.
Consultada su opinión sobre las declaraciones de la Ministra de Salud, Monseñor Cristián Contreras Villarroel, obispo auxiliar de Santiago y Secretario de la Conferencia Episcopal de Chile, afirmó:
"Ciertamente habrá que estudiar en profundidad las declaraciones de la doctora Ministra de Salud sobre la `entrega universal´ de la llamada `píldora del día después´.
"Me parece que en el fondo está la discusión científica acerca de su carácter abortivo. Y tratándose de la vida de una persona humana, desde su concepción, yo quiero presuponer que todos somos sensibles al derecho a la vida y que nadie utilizará eufemismos como `interrupción del embarazo´ para referirse al aborto; como supongo que nadie confundirá `eutanasia´ con evitar el encarnizamiento terapéutico.
"Me parece que la argumentación acerca de la `equidad´ en este contexto, es ciertamente cuestionable porque el trazo que se hace es eminentemente socioeconómico y no toma en cuenta la dignidad ni las potencialidades de la persona humana.
"Si se trata de equidad, y si se pretende graficarlo con el acceso a la píldora de una chiquilla de un barrio rico versus las niñas de sectores pobres, creo que hay otras necesidades que, en el ámbito de la salud de los ciudadanos, debieran ser objeto de la solicitud de las autoridades. Por ejemplo, la escandalosa discriminación entre ricos y pobres en pacientes con enfermedades graves. Eso me parece un tema de fondo por tratar, como lo son también tantas situaciones de verdadera injusticia. La equidad debe buscarse para aquellas situaciones que son buenas para el ser humano".

Fuente: Prensa CECh
Publicado por PrometeoXXI @ 16:06  | NOTICIAS
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Publicado por PrometeoXXI
domingo, 26 de marzo de 2006 | 16:29
En Chile es quizás el país donde la Iglesia Católica tiene mayor poder en Latino América. La problemática generada por la "píldora del día después" destinada a interrumpir un posible embarazo y que el gobierno tenía la intención de aplicar en los hospital públicos en casos de violación o a petición de muejeres de escasos recursos que no puedan mantener una familia numerosa, ha encontrado férreo rechazo por parte de la Iglesia con apoyo del partido de ultra derecha UDI (Unión Demócrata Independiente) y en parte de la Democracia Cristiana.
Esto constituye una abierta intromisión en las decisiones individuales, lo que no es ninguna novedad, pues es el método natural de la religión para imponer su voluntad sobre las personas aplicando criterios que los demás no comparten.
De estas for ael derecho individual es violado flagrantemente con el beneplácito de los grupos políticos.